Actividad

  • Jesús Héctor ha actualizado una entrada en el grupo Logo del grupo Lectura y expresión oral y escritaLectura y expresión oral y escrita hace 3 años, 5 meses

    Hola, buen día a todos, me permito recomendarles el libro UNA HISTORIA DE LA LECTURA del grupo editoral Norma de Bogotá Colombia del autor Alberto Manguel, el cual nos permite detectar diferentes formas de leer, interpretar, entender y comprender. Asimismo, nos transporta por medio de la imaginación a crear figuras de pensamiento. A continuación una cita textual. “Leer letras en una página es solo una de sus muchas formas. El astrónomo que lee un mapa de estrellas que ya no existen; el arquitecto japonés que lee el terreno donde se va a edificar una casa con el fin de protegerla de fuerzas malignas; el zoólogo que lee las huellas de los animales en el bosque; los jugadores de cartas que leen los gestos de sus compañeros antes de arrojar sobre la mesa el naipe victorioso; el bailarín que lee las anotaciones del coreógrafo y el público que lee los movimientos sobre el escenario; el tejedor que lee el intrincado diseño de una alfombra que está fabricando; el organista que lee simultáneamente en la página diferentes líneas de música orquestada; el padre que lee el rostro del bebé buscando señales de alegría, miedo o asombro; el adivino chino que lee las antiguas marcas en el caparazón de una tortuga; el amante que de noche, bajo las sábanas lee a ciegas el cuerpo de la amada, el psiquiatra que ayuda a los pacientes a leer sus propios sueños desconcertantes; el pescador hawaiano que, hundiendo una mano en el agua, lee las corrientes marinas; el granjero que lee en el cielo el tiempo atmosférico; todos ellos comparten con los lectores de libros la habilidad de descifrar y traducir signos. Algunos de esos actos de lectura están matizados por el conocimiento de que otros seres humanos crearon con ese propósito la cosa leída -anotaciones musicales o señales de tráfico, por ejemplo- o que lo hicieron los dioses, el caparazón de tortuga, el cielo nocturno. Otros dependen del azar.
    Y, sin embargo, es el lector, en cada caso, quien interpreta el significado; es el lector quien le atribuye a un objeto, lugar o acontecimiento (o reconoce en ellos) cierta posible legibilidad, es el lector quien le ha de atribuir sentido a un sistema de sin signos para luego descifrarlo. Todos nos leemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea para poder vislumbrar qué somos y dónde estamos. Leemos para entender, o para empezar a entender. No tenemos otro remedio que leer, casi tanto como respirar, es nuestra función esencial.”